Crear una página web con IA: lo que hace el generador y lo que te toca a ti

Juli Ramon Juli Ramon — Desarrollador front-end
Actualizado:
crear una página web con IA para un pequeño negocio

Un fontanero de Terrassa escribe en un generador «empresa de fontanería y reformas de baño» y en unos segundos tiene una web con portada, página de servicios, fotos de baños relucientes y un formulario de contacto. Parece terminada. Luego la lee con calma y ve que ofrece «instalaciones de gas certificadas» que él no hace, que el teléfono es de ejemplo y que el baño de la portada es de un banco de imágenes que aparece en muchas otras webs del sector.

Eso es lo que hace bien un generador de webs con IA, y también lo que no hace. Monta la estructura, el diseño y un primer borrador de los textos a partir de una descripción corta. Lo que sabe de tu negocio es lo que tú le cuentas, y si le cuentas poco, rellena el resto con lo que suele tener una empresa parecida. Esta guía va de las dos mitades del trabajo: la que pone la herramienta y la que te toca a ti.

Qué generador elegir: dónde vive la web y quién la controla

Casi todos los generadores sacan un primer borrador decente con una frase de entrada, así que la diferencia entre ellos está en lo que pasa después: dónde vive la web, quién la controla y qué te cuesta irte si un día quieres cambiar.

Hay dos familias. Los constructores con hosting propio, donde la web solo existe dentro de la plataforma, y los que generan la web sobre WordPress, que es software libre y se puede mover de un proveedor a otro.

Wix, Hostinger y GoDaddy: rápidos de montar, difíciles de dejar

Wix tiene un generador por conversación: le describes el negocio y lo que quieres conseguir y te devuelve una web completa, que luego puedes seguir cambiando con el asistente o a mano arrastrando bloques. El hosting va incluido. Se puede empezar gratis, pero para usar tu propio dominio necesitas un plan de pago, y eso conviene saberlo antes de enseñar la web a nadie con una dirección del tipo «tunombre.wixsite.com».

Hostinger tiene su propio constructor con IA, que también parte de una descripción en una sola frase y luego se edita en visual, con dominio, hosting y certificado SSL dentro del plan. GoDaddy ofrece Airo, que genera páginas, textos iniciales e imágenes a partir de la descripción del proyecto.

El punto débil de esta familia es la salida. Wix lo dice en su propio centro de ayuda: la web no se puede exportar a otro proveedor de hosting porque funciona sobre su tecnología y solo corre en sus servidores. El contenido es tuyo, los textos y las fotos te los llevas, pero la web como tal se queda. Para una pyme que quiere algo funcionando esta semana y no piensa en migrar, esto no es un problema. Para una que ya sabe que dentro de un año querrá una tienda online seria o integraciones con su programa de gestión, sí lo es, y ahí nosotros empezaríamos directamente por la segunda familia.

Generadores sobre WordPress: la web es tuya y el mantenimiento también

Si quieres que la web sea tuya del todo, la vía es un generador que monte un WordPress. WordPress.com tiene un constructor con IA que parte de un prompt y genera páginas, maquetación, imágenes y textos, editables después con el editor de bloques normal de WordPress. En su página dice textualmente que puedes exportar el sitio completo cuando quieras y llevártelo a otro sitio.

Hostinger tiene una segunda herramienta, distinta de su constructor propio, que genera una web en WordPress a partir de una descripción y el nombre del negocio, y la deja editable con Gutenberg o con Elementor. Según Hostinger, va incluida a partir de su plan de hosting WordPress Business y en todos los de cloud.

La contrapartida de WordPress es que te toca más mantenimiento: actualizaciones de plugins, copias de seguridad y algo de vigilancia de seguridad, que en los constructores cerrados hace la plataforma por ti. Si nadie en la empresa va a ocuparse de eso, nuestro consejo es decidirlo antes de elegir y no cuando falle la primera actualización. O lo contratas, o eliges la primera familia sabiendo lo que dejas atrás.

Qué tienes que preparar antes de abrir el generador

La mayor parte del material que necesita el generador ya lo tienes, solo que repartido entre tu cabeza, tus presupuestos y tu móvil.

Qué vendes, dónde trabajas y cómo se te contrata, por escrito antes de empezar

Antes de abrir ninguna herramienta, escribe en un documento la lista real de lo que vendes. Servicio por servicio, con el nombre que le das cuando hablas con un cliente. Al lado de cada uno, un precio orientativo o un rango si lo das por teléfono, y si no lo das nunca, una frase sobre cómo se calcula.

Después, la zona. Una web local que no dice dónde trabaja pierde al cliente que añade el nombre de su pueblo a la búsqueda y no lo encuentra en ninguna página. Escribe las poblaciones o comarcas que cubres, y si hay alguna a la que no vas, también.

Por último, cómo se contrata contigo. Si pides visita previa, si haces presupuesto por WhatsApp con fotos, si trabajas con cita, si hay un mínimo. Es lo que el cliente quiere saber antes de llamar, y es justo lo que un generador no puede adivinar.

Este documento sirve dos veces. Lo pegas en el generador como descripción del negocio, y lo usas luego para comprobar página por página que lo que ha escrito coincide. Si quieres afinarlo, puedes pasárselo antes a ChatGPT o a Claude y pedirle que lo ordene en secciones de web sin añadir nada que no esté en el texto.

Fotos propias, logotipo y un teléfono que no sea el de ejemplo

Las imágenes que pone el generador son de banco o generadas con IA. Para una web de pruebas valen, para la que va a ver un cliente no. Haz fotos de tu local, de tu equipo trabajando y de trabajos terminados, con el móvil y con buena luz, y tenlas en una carpeta antes de empezar. Un cliente que ve la fachada que luego va a encontrarse en la calle confía más que uno que ve una oficina de catálogo.

fotos propias del negocio hechas con el móvil para la web

El logotipo, en un archivo con fondo transparente si lo tienes. Si no, algunos generadores te proponen uno, y para empezar puede servir, aunque conviene no imprimirlo en furgonetas hasta estar seguro.

Y los datos de contacto, revisados uno a uno. Teléfono, correo, dirección, horario, enlace a WhatsApp si lo usas. Es el error más tonto y el más caro: una web bonita con el teléfono de ejemplo que nadie cambió.

Cómo crear una página web con IA paso a paso

Con el documento del negocio y la carpeta de fotos preparados, el proceso dentro de la herramienta es corto. Lo describimos de forma general porque cada plataforma cambia los nombres de los botones, pero el orden es el mismo en Wix, en Hostinger o en WordPress.com.

  1. Crea la cuenta en la plataforma elegida. Si es de pago para usar dominio propio, puedes empezar en gratis y pasar al plan cuando la web esté lista para publicarse.
  2. Elige la opción de crear con IA y pega la descripción de tu negocio. Usa el documento entero, no una frase. Cuanto más contexto, menos texto genérico.
  3. Responde a lo que te pregunte el asistente, normalmente el tipo de web, el estilo visual y qué secciones quieres. Si te ofrece tienda, reservas o blog y no los vas a usar, di que no.
  4. Revisa la primera versión página por página con el documento al lado. Tacha cada servicio que no ofreces, corrige cada precio y cada población.
  5. Sustituye todas las imágenes por tus fotos y sube el logotipo.
  6. Pide cambios al asistente en vez de reescribir a mano cuando sean de tono o de estructura: «haz el texto de la portada más corto», «añade una sección de zona de trabajo». Los datos, en cambio, corrígelos tú directamente.
  7. Conecta el dominio y publica.

El paso que más se salta es el cuarto, y es el que separa una web que trabaja para ti de una que te hace quedar mal. Un generador escribe con seguridad cosas falsas, y lo hace con el mismo tono convincente que usa para las verdaderas. Ninguna herramienta te avisará de que tu web promete servicio en 24 horas si no se lo has dicho tú.

Calcula unas horas para todo el proceso si llevas el material preparado, y varios días si lo vas reuniendo sobre la marcha. La generación es lo rápido.

La Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información obliga en su artículo 10 a que quien tiene una web con actividad económica muestre de forma accesible estos datos: nombre o razón social, domicilio, correo electrónico, datos de inscripción en el Registro Mercantil si los hay, NIF y, si la profesión está colegiada, el colegio y el título. Eso va en el aviso legal, y el generador no lo sabe.

La política de privacidad es la otra página que falta casi siempre. En cuanto la web tiene un formulario de contacto estás recogiendo datos personales, y el RGPD te obliga a decir quién los trata, para qué, cuánto tiempo los guardas y cómo se ejercen los derechos. Las plataformas suelen ofrecer plantillas, que sirven de base pero hay que rellenar con tus datos reales.

Con las cookies, la referencia es la guía de la Agencia Española de Protección de Datos, actualizada en julio de 2023. El punto que más webs incumplen es que aceptar y rechazar tienen que estar al mismo nivel, sin que rechazar sea más complicado que aceptar. Un banner con un botón grande de «Aceptar» y el rechazo escondido en «Configuración» no cumple. Wix y WordPress tienen herramientas o plugins de banner de cookies, configúralos para que muestren los dos botones a la vez.

Si la web vende algo directamente, con pago online, hay más obligaciones de consumo que aquí no cubrimos y que conviene revisar con un asesor.

Google Business Profile y analítica para saber si la web trae clientes

Para un negocio local, la ficha de Google Business Profile trae a menudo más contactos que la propia web, porque es lo que sale en Google Maps cuando alguien busca tu servicio cerca. Se crea gratis con una cuenta de Google, y Google exige verificarla antes de que puedas gestionarla, en algunos casos con una grabación de vídeo del local. Solo pueden tenerla negocios con trato presencial, sea en un local o yendo a casa del cliente. Una tienda solo online no puede.

Cuando la tengas, enlaza la web desde la ficha y pon en la web el mismo nombre, dirección y teléfono que en la ficha, escritos igual. Las diferencias entre los dos confunden a Google y al cliente.

La otra pieza es medir. Da de alta la web en Google Search Console, que es gratuito y te dice por qué búsquedas apareces y si Google ha encontrado errores. Si quieres saber cuántas visitas acaban en un formulario o en una llamada, añade Google Analytics o la analítica que traiga la plataforma, y configura como evento el envío del formulario y el clic en el teléfono. Sin eso no sabrás si la web te trae clientes o solo visitas.

Ese envío de formulario que ya cuentas como evento es también el punto donde el trabajo deja de ser de la web. Un formulario que llega a un correo que nadie mira es un cliente perdido, y conectarlo con tu agenda, tu CRM o una respuesta automática, con una herramienta como n8n, es ya una automatización. En una pyme pequeña suele quedarse sin hacer, y es lo primero que montaríamos nosotros: que cada contacto llegue a una persona concreta y reciba respuesta aunque entre fuera de horario.

responder a los contactos que llegan por el formulario web

Si quieres que la web generada con IA sea la entrada de tu operativa comercial y no un folleto, cuéntanos qué pasa hoy con cada contacto que te llega.

Sobre el autor

Juli Ramon — Desarrollador front-end

Desarrollador front-end: convierto diseños en webs que funcionan bien, se ven bien y cargan rápido. Trabajo con WordPress, Shopify, PHP y JavaScript, con especial atención a la accesibilidad, el responsive y la experiencia de usuario.

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